Nutracéuticos importantes que deben estar presentes en la dietas de caninos y felinos

1) Ácidos grasos Omegas 3 y 6

Los ácidos grasos omega 3 son lo que se denomina “ácidos grasos esenciales” ya que el organismo de perros y gatos no puede producirlos por sí mismo; por eso deben ser aportados mediante la alimentación.
Al carecer de efectos secundarios, el aporte de ácidos grasos omega 3 contenidos en su dieta, pueden ser consumidos durante toda la vida del animal.

El uso continuo y cotidiano tanto de los ácidos grasos omega 3 (anitinflamatorio natural, acción sobre el sistema cognitivo (efecto positivo en el aprendizaje), como de los omega 6 (mejorador de piel y pelo )se traduce a la larga en un beneficio para su salud. Sus efectos saludables pueden observarse a partir de las tres o cuatro semanas.

2) Prebióticos

Los prebióticos son fibras vegetales específicas. Actúan como fertilizantes que estimulan el crecimiento de bacterias saludables en los intestinos (los lactobacilos y bifidobacter).
Los prebióticos se encuentran en la pulpa de remolacha azucarera, especialmente, que contienen carbohidratos. El cuerpo no puede digerir estos carbohidratos, por lo que atraviesan el aparato digestivo para convertirse en alimento para estas bacterias y otros microbios.

Los fructooligosacáridos (FOS) son un tipo de fibra soluble. El organismo no es capaz de digerir estos compuestos ni de asimilarlos, aunque sí se usan como sustrato energético por las bacterias del intestino grueso, en particular por las del género Bifidum. Ésta es la particularidad de la que derivan los efectos positivos de los fructooligosacáridos sobre la salud del sistema digestivo, la función inmunológica y su papel relevante en la prevención de cáncer de colon.

Los mananooligosacáridos (MOS), actúan como receptor en E. coli y Salmonella, y por consiguiente reduce la cantidad de sitios de unión de estas bacterias.

La adición de MOS a las dietas caninas y felinas han demostrado una reducción del olor fecal, así como la mejora de las características fecales, con lo cual parece que los MOS pueden ser beneficiosos para los perros y gatos con trastornos del intestino grueso.

La administración de MOS a los perros también produjo una disminución de Clostridios. Los estudios en perros y gatos demuestran un aumento de las bifidobacterias y una disminución de los niveles de Clostridios en perros y Clostridios y Enterbacteriaceae en gatos, también disminuyeron los niveles de toxinas y el olor fecal.