¿Por qué los perros y gatos comen materia fecal?

El consumo de materia fecal propia o ajena por parte de perros y gatos se llama coprofagia y puede tener varios orígenes:
• Trastornos digestivos como la deficiencia de enzimas pancreáticas
El páncreas de perros y gatos produce enzimas que facilitan la digestión de los nutrientes. Cuando el animal posee menor producción de estas enzimas por problemas pancreáticos, la mayoría de los nutrientes no son absorbidos y se eliminan a través de la materia fecal.
Con el tiempo, esta deficiencia enzimática puede hacer que pierdan peso y que recurran a comer sus propias heces, tratando de obtener esos nutrientes necesarios para mantener su salud. O bien ingieren materia fecal de otras especies para obtener algunos nutrientes y enzimas pancreáticas de las que ellos carecen.
• Parasitosis
Algunos estudios indican que puede ser un comportamiento ancestral para ayudar a proteger a los miembros más jóvenes de la manada, dónde los adultos ingerían los parásitos para evitar la propagación de las enfermedades entre los cachorros y evitar depredadores.
Se recomienda realizar análisis coproarasitológicos cada 6 (seis) meses, para asegurarnos que estén libres de parásitos. Algunos perros sanos que comen la materia fecal de otros animales y pueden contagiarse de parásitos intestinales.
• Alimentación Deficiente
Los perros y gatos con deficiencias enzimáticas, mala absorción, o que son alimentados con dietas de baja calidad pueden tener tendencia a la coprofagia.
Muchos de estos alimentos contienen ingredientes que no son biodisponibles (de fácil asimilación), por lo que los mismos pasan sin digerirse, directamente a las heces y los animales las ingieren con el fin de obtener nutrientes.
• Edad
Las hembras suelen estimular con la lengua la defecación de los cachorros y luego comerse la materia fecal para mantenerlos limpios y alejados de posibles depredadores (comportamiento de manada), los pequeños pueden imitar este comportamiento e ingerir heces.
• Problemas de conducta
Entre ellos, se encuentran: el aburrimiento, estrés, ansiedad, imitación, miedo, etc.
Con respecto al miedo, aquellos animales que reciben castigos por defecar fuera de los lugares “permitidos” pueden comen sus heces para evitar ser vistos y castigados nuevamente.

Algunas recomendaciones para evitar la coprofagia:

  • Alimentar a su mascota una dieta balanceada de buena calidad, que contenga proteínas de alto valor biológico, con perfecto equilibrio de minerales y prebióticos en su formulación.
  • De ser necesario se podrán agregar enzimas digestivas que recetará el Médico Veterinario para evitar el impulso de comer la materia fecal.
  • Realizar análisis de materia fecal cada 6 (seis) meses para diagnosticar la presencia o no de parásitos.
  • Mantener la limpieza de bandeja sanitarias y del medio ambiente donde habitan perros y gatos
  • Evitar el aburrimiento con juegos, estímulos, ambiente enriquecido con juguetes y paseos.
  • No castigar a los animales que presenten coprofagia.
  • Consultar con el Médico Veterinario si existe un problema físico o de comportamiento, en este último caso, evaluar los cambios de hábitos y si esto no funciona, consultar con su Médico Veterinario para que lo derive a un especialista en etología.

    Dra. Sandra Rivadulla – Médica Veterinaria – Máster en Tecnología de los Alimentos